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viernes, 8 de agosto de 2014

Las mañanas en mi cueva


el encuentro con lo de adentro en su dosis suficiente para poder captar lo de allá afuera
y..viceversa

sábado, 2 de agosto de 2014

Teatro y bambalinas

No sabia que mano fue la determinante, ni qué mente dirigía ese espectáculo, pero el telón estaba abierto, y el escenario giraba al rededor de las luces de una sala de la cual solo conocía su apariencia honda y oscura.
Existe un cuerpo, y lo poseo. Y soy yo mismo lo que se obliga a hacerlo. Mueve los brazos y las piernas en el escenario, recorre 
un sólido laberinto catalogado espacio
extraños rieles calificados tiempo.           
Pero ahí de donde están sus ojos mi mirada se despega y sus ojos no me la encuentran
ella
en una butaca
mira al espectáculo desde afuera.                                  

Otros cuerpos desfilan ante el cuerpo sorteando matices; 
Personajes forjados. ¿Con qué herradura? Sólidos. Otros, no los toco cuando los toco, no los veo, no estoy
donde ellos

En mi butaca.

Quizás mi cuerpo es más libre.  Libre, es vacío. Pocos minutos le dura el deleite de pesar blando y efímero; Es neutro, es nada, se enferma por ser mientras fuera 
del escenario mi mirada se divierte en el no ser
facilismo
la sala donde nada encuentra, nadie escucha, nadie suena.

Los ojos vacíos se roban al mirar se lo traen y lo obligan a dar
manotazos en buscar, una voz
ordenes
algún mapa de elegir y
sin querer encontrar

Existe un disfraz cómodo ¿? 
Un personaje que ponerse?
Miles? 
Alguno?

mi mirar es butaca
y actuarlo
es negarlo.